El Médico Inversor
elmedicoinversor.com
← Biblioteca/Parte III
Píldora 44 · Psicología del inversor

Efecto disposición: vender lo que sube y aguantar lo que baja

Vista previa — continúa con Premium o en el libro

Voy a empezar esta píldora con una pregunta. Es una pregunta sencilla, pero te pido que la respondas con honestidad antes de seguir leyendo.

Piensa en las últimas cinco operaciones que has hecho en tu cartera. ¿Cuántas fueron ventas de posiciones ganadoras y cuántas fueron ventas de posiciones perdedoras?

Si eres como la mayoría de los inversores (y como yo durante más tiempo del que me gustaría admitir), habrás vendido más ganadoras que perdedoras. No porque fuera lo racional, no porque fuera lo fiscalmente eficiente, no porque tus análisis lo justificaran. Simplemente porque vender una ganadora se siente bien y vender una perdedora se siente como un fracaso.

Eso es el efecto disposición. Y es, probablemente, el sesgo que más dinero te va a costar a lo largo de tu vida como inversor.

Todo lo que hemos visto, condensado en un solo error

Si has leído las últimas cinco píldoras con atención, deberías estar notando algo: todos los sesgos que hemos recorrido convergen aquí. El sesgo de confirmación te hace buscar razones para no vender la perdedora. El efecto ancla te ata al precio al que compraste. La aversión a la pérdida te hace sentir que vender en rojo es perder de verdad, cuando la pérdida ya existía. Y el exceso de confianza te convence de que la posición «va a recuperar» porque tú sabes algo que el mercado no.

El efecto disposición no es un sesgo más. Es la expresión práctica de todos los anteriores actuando juntos. Es lo que pasa cuando tu cerebro, que no evolucionó para gestionar una cartera de inversión, toma el control de las decisiones que debería tomar tu análisis.

Seguir leyendo
El resto está reservado para Premium o el libro

Suscríbete para leer esta píldora y las otras 46 aquí en la web, con el Escáner ilimitado, el Radar completo y mi carta mensual. O llévate el libro completo en papel o Kindle.

← VOLVER AL ÍNDICE