JPMorgan, el banco más grande de Estados Unidos, gana dieciocho euros por cada cien que ponen sus accionistas. Microsoft gana treinta y siete. Parece que Microsoft es el doble de rentable, y en parte lo es. Pero si miro cuánto gana cada empresa por cada euro invertido en el negocio total (incluyendo la deuda), JPMorgan se queda en un 1,3%. Microsoft en un 21,5%.<sup>1</sup>
Un banco que parecía razonablemente rentable resulta ser dieciséis veces menos eficiente cuando cambio el ángulo. Eso es lo que hacen el ROE y el ROCE: miran la misma empresa desde dos alturas distintas. Y la diferencia entre uno y otro puede ser la distancia entre un buen análisis y una trampa.
Llevo siete píldoras seguidas metiéndome en las tripas de la contabilidad. Cuenta de resultados, flujo de caja, balance, EBITDA, PER, márgenes. Si has llegado hasta aquí, ya tienes más capacidad de análisis que la mayoría de la gente que compra acciones. Hoy voy a darte las dos métricas que juntan todo lo anterior en un solo número. Una especie de resumen ejecutivo de la salud financiera de una empresa. Y te voy a enseñar por qué una de las dos puede mentirte si no tienes cuidado.
**QUÉ MIDE CADA UNA**
El ROE (Return on Equity, o retorno sobre el patrimonio neto) responde a una pregunta sencilla: de cada euro que los accionistas tienen metido en la empresa, ¿cuánto beneficio genera? La fórmula es beneficio neto dividido entre patrimonio neto.<sup>2</sup> Si una empresa tiene un patrimonio neto de 1.000 millones y un beneficio de 200, su ROE es del 20%. Cada euro de los accionistas produce veinte céntimos de beneficio.